sábado 15 de septiembre de 2007

El guerrero


El Guerrero despierta. En el horizonte, el limite entre el Cielo y la Tierra se desdibuja.

En el horizonte, es imposible discernir. Antes de mirar la puesta del Sol, te sientas en una firme roca. Has estado viviendo en lo irreal. Tu existencia se ha desarrollado sobre lo inexistente. Careces de base. Estas en el aire. Todo este tiempo has vivido pensando que las cosas eran de una manera. Has actuado en concordancia a ello y esta bien. Pero en el Camino del conocimiento, el Guerrero debe penetrar mas y mas profundamente en si mismo y su vida.

En el Camino del conocimiento, el Guerrero debe morir para luego renacer fulgurante. Es el tiempo de despertar. Bruscamente has tomado conciencia de lo frágiles que eran tus creencias. Lo que antes eran tus pilares son ahora solo vestigios. El Altísimo te ha jugado la vieja broma de sacarte la silla cuando ibas a sentarte como todos los días. Te has golpeado, has sentido dolor y eso también esta bien. Si hubieses caído sobre algo mullido, no le hubieras dado mayor importancia. Pero la verdad es que aterrizaste a otra realidad. Estas desconcertado. Tu conciencia obnubilada. No entiendes nada de lo que paso. Sientes que has perdido el tiempo hasta ahora y hasta sentirás verguenza por lo que antes hiciste.

Retrospectivamente, te veras como alguien dedicado a cosas fútiles.
El dolor ciega. Aunque no lo entiendas ahora, lo que te ha ocurrido es algo maravilloso.
Ya no eres el mismo de unos momentos atrás y, si eres lo suficientemente sabio, nunca volverás a serlo. Otras cosas importaran ahora, otras montañas habrás de subir. Otros demonios enfrentaras, otros hermanos caminaran contigo.
Vive tu nueva vida, mira con tus nuevos ojos. Sin embargo, prepárate a renacer.
Nuevamente.

Solo así podrás llegar al final del camino.
El Guerrero emprende el viaje.
Has estado demasiado tiempo en este lugar.
El aire esta enrarecido.Estas estancado, no fluyes.
Tu entorno ya no te aporta nada nuevo.
Debes pues, marcharte en busca de nuevos amaneceres.
Deja lo superfluo, lleva contigo solo lo esencial.
Tu corazón, tu espíritu y tu cuerpo son suficientes.

Ordena las cosas antes de irte. Cierra los círculos. No dejes cabos sueltos. Que tu partida sea natural, como el migrar de las grullas en invierno. No escapes. Simplemente abandona ese lugar, esta situación. Vete. De seguro encontraras nuevos compañeros de viaje.
Tal vez algún día regreses.

"Empuña tu sable y entra a batalla, luego de vencer, retírate en silencio. "


Desconozco quien es el autor.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Formidable!a sido alentador leer esto.
Jorge

Lilit dijo...

A mi se me hizo una lectura sanadora. Muchos somos los guerreros que creemos haber perdido la batalla cuando en realidad apenas está comenzando.
Un beso.

erraol dijo...

Muy bonito, pero hace falta mucho valor para romper con todo y volver a empezar, y yo creo que no lo tengo.

Pd.: Me gusta tu blog

Lilit dijo...

erraol:
Este texto se aplica para personas y momentos particulares, pero si te sientes reflejado/a si algo movió dentro de ti seguro encontrarás la fuerza que te haga falta.
Un beso.
PD quise responder en tu espacio pero tu perfil no me lo permitió.

erraol dijo...

No tengo espacio